Born Living Yoga

De lo digital al espacio físico con identidad propia

BRIEFING

El proyecto para Born Living Yoga supuso un hito en la evolución de la marca: el paso de un modelo exclusivamente online a un espacio físico capaz de transmitir su identidad con claridad y coherencia. El gran reto consistía en mantener una estética de líneas limpias y un entorno visualmente sereno, donde el producto fuera el auténtico protagonista. La tienda debía conservar el espíritu minimalista y técnico del universo digital de la marca, trasladándolo al espacio tridimensional sin perder frescura.

Para conectar con una audiencia joven y dinámica, era esencial introducir guiños tecnológicos que reforzaran su ADN contemporáneo. Elementos como pantallas integradas y L-boxes se incorporaron como recursos expresivos que aportan ritmo, luz y un carácter actual al recorrido. El espacio debía equilibrar simplicidad y energía, manteniendo una lectura clara del producto mientras proyectaba la juventud y el movimiento que definen a Born Living Yoga.

SOLUCIÓN

La intervención se articuló en torno a un elemento distintivo: una ola transparente impresa en 3D que recorre el espacio y actúa como gesto identitario. Esta pieza escultórica introduce fluidez, ligereza y un punto de innovación tecnológica que encapsula la esencia de la marca. Su presencia genera un hilo conductor visual que ordena la experiencia y otorga profundidad al conjunto, convirtiéndose en uno de los recursos más memorables del proyecto.

En el diseño del mobiliario se buscó un equilibrio entre contraste y armonía. La frialdad técnica del metal lacado en negro se combinó con módulos fonoabsorbentes que aportan calidez, confort acústico y suavidad en las líneas. Esta dualidad permitió construir una atmósfera cuidada y equilibrada, en la que producto, tecnología y materialidad conviven sin estridencias. El resultado es un espacio contemporáneo, nítido y experiencial que acompaña a la marca en su transición al mundo físico con identidad y cohesión.

OTROS PROYECTOS

¿Hablamos?

Cada proyecto empieza con una conversación. Los espacios que inspiran nacen del diálogo. Demos el primer paso… ¿hablamos?